sábado, 24 de octubre de 2015

CAPÍTULO 45

Cuando llegamos a donde estaba con mi madre, los chicos saludaron a las chicas y a Carola y Herminia.
-Ellos son Roberto, Pablo y mi…novio Ismael. –les presenté. –Ellas son Carola, Herminia y la que está jugando con Carlitos, es Cecilia.
-Hola, ¿Qué tal? Nos ponemos por aquí con ustedes - sonrió amable Roberto extendiendo su toalla junto a Érika.
Pasamos el día en la playa todos juntos, jugamos con Cecilia y Carlitos en la arena y en el agua, jugamos a las cartas todos juntos, nos bañamos, jugamos a las palas, comimos... Nos lo pasamos muy bien.
Bien caída la tarde volvimos a casa y ayudé a Carlitos a bañarse, me duché y me vestí. Me tumbé en la cama con el portátil, mi hermano se acostó en la cama suplente, busqué en Youtube a Auryn y empecé a escuchar sus canciones. Carlitos se durmió y yo me puse a leer las letras.
Las canciones me tocaron mucho el corazoncito, sus voces me llenaron de plenitud, de tranquilidad. En una canción me tomé el lujo de. incluso, cerrar los ojos y centrarme en la letra, en las voces y en sus matices.
Era una canción preciosa, Still, que era, sencillamente perfecta. Ademas, era una canción que me recordaba un poco a toda la historia que acababa de cerrar y me hacía sentir frágil, sola, derrumbada. No lo pude evitar, giré sobre mi cuerpo, apoyé la cabeza en el brazo y comencé a llorar.
Lloré hasta dormirme. Esa noche en especial, tuve bastantes pesadillas, todas de lo mismo: Ismael, Tomás, yo, lo tonta que fui, lo bueno que era Ismael…
De repente, me desperté sobresaltada, a mi lado, con los ojos muy abiertos y un poco asustado, estaba mi hermano.
-Has estado llorando. -me dijo.
-¿Qué?
-Dormida. Estabas llorando. -me incorporé y me quedé sentada en la cama. Me froté la cara y me sequé las lágrimas.
-Tenía una pesadilla.
-Si quieres, puedo dormir contigo.
-Si, porfa.

Puse el portátil en su cama, abrí las mantas de la mía y se metió. Se giró de lado, le abracé y nos dormimos.

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