jueves, 16 de enero de 2014

CAPÍTULO 18

CAPÍTULO 18

Pedí permiso y lo obtuve, lo consulté con Carola y le pareció muy buena idea que conociera a Cecilia. Así que le escribí un whatsapp a Tomás para contárselo.

-Tom!!
-Diiiiiiime!
-Te acuerdas de lo que te conté de la chica a la que le regalé la muñeca para su hija y tal?
-Si, que pasa?
-Que me gustaría ir a conocer a su hija. Que te parece?
-Bien, yo que se, por qué me lo preguntas a mi? Jajajaja
-Porque no quiero ir sola y había pensado, que igual… No te importaba y venías conmigo…
-Que te lleve, no?
-Jajaja si, más o menos.
-Como te conozco, amor mío.
-A ver, eso y que me gustaría que vinieses, no se, que compartieras esa experiencia conmigo.
-Claro, que voy contigo, pero y tus padres?
-Se fían de ti. Tranquilo.
-Pues, cuando vamos?
-Que te parece el sábado?
-Bien, no tengo nada que hacer, iba a ir a verte.
-Bueno, nos vamos a ver igualmente Jajaja.
-A que hora?
-No lo se, porque por la mañana igual o es muy temprano o muy cerca de la hora de comer… mejor de tarde, no?
-Yo creo que si. Sobre las 4 te puedo pasar a buscar?
-Si, perfecto.
-Pues nos vemos el sábado que voy a salir con mi madre.
-Vale, y yo a estudiar.

Dejé el móvil a un lado, en la cama y me puse en el escritorio a hacer deberes, leer los apuntes, darle vueltas a los libros… Lo que es estudiar para mí.

Cuando me di cuenta eran las ocho de la tarde, así que me fui a duchar y me puse en el salón a leer un libro para clase. Al poco rato, Carlitos se me acercó.

-¿Qué haces? –Preguntó, miré el libro y lo sacudí.
-¿Tú qué crees, enano?
-Es que me aburro, juega conmigo.
-¿Y a qué quieres que juguemos?
-¡Vamos al parque!
-¿Al parque, de noche? – miré por la ventana. - ¿Tu has visto la que está cayendo?
-¿Está lloviendo?
-Y tanto, ven mira. – Le cogí y le subí en mis piernas para que viera por la ventana.
-Pues, al Mario en la Wii? – miré el libro, que me resultaba de los más aburrido y pesado y miré la cara de mi hermano, sin duda, íbamos a jugar a la Wii.
-Si, venga, coge los mandos. –le dije mientras dejaba el libro en el sillón y me rodaba al sofá con mi hermano.

Estuvimos jugando hasta la hora de cenar, cenamos, nos lavamos los dientes y nos fuimos a acostar. Llevaba ya un buen rato en la cama, cuando la puerta se abrió.

-Ro, ¿estás dormida?
-Todavía no, ¿Qué te pasa?
-Me duele la barriga.
-¿Mucho? – le pregunté levantándome y encendiendo la lámpara.
-Si, ¿puedo quedarme contigo?
-Si, acuéstate aquí, ven. –se acercó a mi cama y le vi sudar. - ¿tienes ganas de vomitar? –Asintió. – Acuéstate aquí, voy a llamar a mamá.

Fui a la habitación de mis padres y llamé a mi madre, que se levantó en seguida, fue a mi habitación y vio a Carlitos en la cama.

-Rocío, tráeme el termómetro.
-Vale. – fui a la cocina, lo busqué y se lo llevé. Se lo puso.
-¿Cómo está, mamá? – le pregunté.
-Tiene bastante fiebre.
-¿qué hacemos, vamos al médico, esperamos…? – estaba bastante preocupada.
-Vamos a esperar. Le pongo paños húmedos y si en una hora no le baja, lo llevo a urgencias.
-Vale. Yo me quedo aquí con él.

Mi madre fue a preparar lo que iba a necesitar y yo me quedé con Carlitos en mi cama.

-¿Quieres que te ponga dibujos? – Asintió.

Encendí la televisión y le puse una película de dibujos, llegó mi madre con paños y un barreño con agua y alcohol.

-Esto debería bajarle la fiebre. –dijo mientras mojaba un paño y se lo ponía en la frente.
-Si te encuentras mal y quieres vomitar, dímelo, ¿vale? – le dije. Asintió.

Me acosté en mi cama con él y mi madre se fue a lavarse, y prepararse por si había que ir a urgencias.

-Ro… - le miré. – Quiero… - se levantó y corrió hasta el baño.
-Buf, Carlos que asco. –le dije. Me miró triste y se volvió a mi cama. – ¡Mamá, ya! – le dije. En ese momento se despertó mi padre.
-¿Qué pasa Rocío, a que viene tanto ruido?
-El enano, que está malo. –le señalé mi habitación y fue a ver que le pasaba.


Yo fui a buscarle un vaso de agua a Carlitos para que bebiera. Había pasado unos 45 minutos desde que me había venido a buscar y no se encontraba mejor, así que mis padres decidieron llevarle a urgencias.

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