jueves, 16 de enero de 2014

CAPÍTULO 19

CAPÍTULO 19

Pasamos la noche en urgencias con mi hermano. Primero le recibió un médico que nos mandó al hospital materno. Estuvimos allí unas dos horas hasta que le recibieron, le hospitalizaron y le hicieron un montón de pruebas, eran casi las 7 de la mañana y el diagnóstico fue corte de digestión. Nada fuera de lo normal. Nos mandaron a casa. Llegamos sobre las 8. Yo me fui directa a la cama, mi madre se quedó con Carlitos y mi padre, que por suerte ese día entraba a trabajar a las 3 de la tarde, se fue a dormir. Llevaba un rato acostada y noté que Carlitos entraba en mi cama, le hice un hueco.

-¿Te desperté? – me preguntó.
-No, venga, entra y duérmete.

Le tapé con la manta y nos dormimos.

Nos despertó mi madre a las dos y media para comer, nos levantamos y fuimos a almorzar, cuando terminamos nos volvimos a mi habitación a ver la tele. Sonó el timbre.

-Rocío, son tus amigas. – gritó mi madre desde la puerta.
-Que pasen. – le contesté.

Tardaron unos minutos en llegar a mi habitación porque saludaron a mis padres y cruzaron algunas palabras con ellos.

-¡Hola! – saludó Valeria.
-¿Qué te pasó que faltaste hoy a clase? – preguntó Érika.
-Carlitos que se puso malo anoche y estuvimos en el materno hasta las 8, y no iba a ir a clase sin dormir. ¿Hicieron mucho?
-Que típico de ti, preguntar los deberes… - rió Valeria.
-Si no el lunes no me entero de nada, tía. – le contesté.
-Ya, bueno, te lo apuntamos por lo mismo. – dijo Érika enseñándome un papel.
-Gracias, déjalo en el escritorio. – Asintió.
-¿Y a ti que te pasa, enano? – preguntó Valeria a Carlitos.
-Me dolía la barriga… - le contestó.
-Según el médico, fue un corte de digestión.
-Pero, ¿ya estas bien? – le preguntó Érika, él asintió. – pues te voy a machacar al Mario.

Carlos rió y fue a buscar los mandos para la Wii.

-Encima esa… - le dije. – ayúdale con la Wii, anda, que está en el salón.

Érika se fue al salón a buscar la Wii para jugar y Valeria y yo nos quedamos sentadas en mi cama hablando. A los pocos minutos aparecieron Carlitos y Érika con la Wii y jugamos los cuatro. A las 7.30 se fueron a casa y nosotros nos duchamos y cenamos. Por la noche, mi hermano y yo nos acostamos en mi habitación a ver una película hasta que nos dormimos.

Me desperté temprano, eran las 9, mi madre ya estaba levantada, desayuné, me lavé y me puse a estudiar y hacer los deberes en mi habitación, Carlitos siguió durmiendo en mi cama sin enterarse de nada hasta las 12. A las 2 dejé los libros de lado, almorcé y me preparé para cuando Tomás me viniera a buscar. Le mandé un Whatsapp a Carola.

-En cuanto llegue mi novio salgo para tu casa!!
-Lo se, Cecilia está nerviosísima.
-Jajaja y nosotros.
-No se preocupen jajaja.
-Hace falta que llevemos algo?
-No, que vas a traer?
-Algo para merendar, no?
-Como quieras.
-Bien, voy a prepararlo jajaja
-Espero que esté rico…
-Si, ya verás.

Fui a la cocina.

-Mamá, ¿me ayudas a preparar un bizcocho para llevar a casa de Carola?
-Claro, ven.

Estaba el bizcocho ya en el horno cuando tocaron al timbre.

-¡Yo voy! – gritó Carlitos por el pasillo.
-No si llego yo antes. – corrí.

Llegamos los dos a la vez a la puerta y dejé que él abriera, era Tomás.

-Hola guapo. – le dijo a Carlitos. – Hola niña. – le abracé.
-Ven, pasa que estamos terminando de hacer un bizcocho para llevarlo.
-Bien. – Entró en casa y fue al salón a saludar a mis padres.
-Vamos a vestirte, Carlos.

Fuimos a su habitación y le vestí, cuando terminé, salimos, saqué del horno el bizcocho que ya estaba hecho y lo empaquetamos.

-Cuando quieras nos vamos yo ya estoy. – le dije a Tomás.
-Vamos, si quieres. – se levantó del sofá y se despidió de mis padres.
-¿Cuándo volverán? – preguntó mi madre.
-No se, sobre las ocho o por ahí. – le contesté.
-Vale. Pásenlo bien, y tu – se dirigió a Tomás - cuida de mis niños.
-Por supuesto.

Salimos de casa y nos subimos al coche. Tomás y yo delante y Carlitos detrás como siempre. Y como siempre, cantando y haciendo el tonto en el coche.

-Sabes donde es, ¿no? – le pregunté.
-Si, si, tranquila.

Le sonreí y seguí cantando.


No hay comentarios:

Publicar un comentario